Comentario crítico sobre Mulata de Tal, de Miguel Ángel Asturias

Gabriel García Guzmán_ Perfil Casi literal

I

La retórica del discurso surrealista, como expresión persuasiva del sincretismo cultural de Guatemala

En Mulata de tal (1963) predomina el sincretismo, tanto cultural de la civilización occidental como de la cultura indígena de Guatemala. Miguel Ángel Asturias narra la historia de Celestino Yumí, quien, inducido por Tazol, acepta trocar su esposa por una nueva, además de fortuna y placer; es así como se establecerá una pelea diabólica entre los demonios mayas e indígenas, quienes se disputarán la hegemonía sobre las almas humanas, buscando –por momentos- una paz universal imposible.

“El tabaco es planta mágica para tus sacerdotes que en la embriaguez producida por el humo alcanzan lo sobrenatural, pero hay otra magia: la del que expele ese humo y lo convierte en amor, en amistad, en lazo de unión entre los seres, y mi propósito es que el humo del fumador que luego de gozarlo, expele, sea un lazo de verdadera paz entre los hombres”.

(Asturias, 2013: 302).

Así mismo, el estilo estará determinado por la influencia del surrealismo, dando predominio a la vida subconsciente del autor; tal apego a dicha corriente artística generará capítulos delirantes, llenos de un simbolismo personal como social. Así mismo, esta novela estará marcada por la sublimación del deseo sexual, que se desatará abordando temas como: la bisexualidad, el adulterio, la promiscuidad, las parafilias y fetichismos.

“Estos seres verdes, hembras de cabeza de coco, senos como cocos, cocos sus caras, sin ojos, sin bocas, mostraban sus perfecciones, desnudas, opulentas, hospitalarias, dignas del demonio telúrico (…)”.

(Asturias, 2013: 185).

Esto nos devela cómo a través del sincretismo de mitologías demonológicas, Miguel Ángel Asturias desea adentrarse dentro de ambas civilizaciones, expresando el conflicto racial que ha persistido en Guatemala desde la venida de los conquistadores españoles. Con este tipo de retórica surrealista, Asturias pretende subrayar la presencia de un mestizaje cultural, de una asimilación parcial de ambos bandos; de este modo es como el autor hace un discurso deductivo, induciendo al lector estas conclusiones como propias, a través de lo estético y lo sorpresivo. Ello lo expresa Eco en su Tratado de semiótica general (1977):

“Para estimular la atención del oyente y convencerlo de que saque las conclusiones que se desprenden de las premisas propuestas o presupuestas, hay que presentar el discurso propio de forma inédita, cargándolo de embellecimientos y sorpresas, para ofrecer, por lo menos, en el plano expresivo, cierta cantidad de información fresca”.

(Eco, 1985: 440).

Es decir, la retórica surrealista, cargada fuertemente de un carácter estético, es la que persuade al lector del sincretismo maya-occidental, concediéndole –indirectamente- un discurso hipercodificado. Este discurso, como consecuencia de su codificación desbordante, es de naturaleza artística y se vale de la retórica para influir sobre el lector.

II

Los tropos de la connotación psíquica

Ahora bien, una vez determinado que el discurso artístico-retórico (literario), auxiliado por el surrealismo, son los elementos que han construido mayoritariamente la narración de Mulata de tal, ha de profundizarse sobre este particular: ¿cuáles tropos, según Eco, son los que mayormente ayudan la construcción artístico-retórica, y cómo lo logran? Es decir, ¿qué códigos particulares son los que articulan el discurso de la obra literaria?

Para Eco existen dos grandes pilares de la hipercodificación y tienen por finalidad no solamente el ornato de la obra, sino el de alterar el contenido connotativo: las metáforas, “dos sememas que tengan marcas en común” (Eco, 1977: 442); y las metonimias, “la substitución por contigüidad sintagmática” (ídem).

Así es como Asturias, en la medida que crea una obra literaria, abandona el recto sentido de las palabras, consiguiendo una resemantización del idioma, dándole una carga psicológica propia, tanto en una sentido personal, como colectivo.

Este sustrato ideático, fundamentado en Freud y Jung, respectivamente, lleva al límite la significación de las unidades semánticas: son, a la vez, marcas lingüísticas personales y símbolos arquetípicos. En este sentido, expresa su “yo” inconsciente, dominado por la sublimación sexual, y crea una nueva simbología, apelando al lenguaje del arte, que, según Jung es consciente. (Jung, 1999: 35). Es decir, Mulata de tal es la expresión consciente de las problemáticas inconscientes del autor; tanto como individuo, como exponente de una sociedad determinada.

III

La metáfora y la metonimia, expresión retórica del sexo e identidad latinoamericana

            En Mulata de tal existe una acumulación de alusiones tanto al sexo, como al mestizaje; ¿no fue, pues, el mestizaje una unión sexual, a veces a la fuerza, a veces consentida, a veces inesperada? Ambos temas                 –sexo y mestizaje- son obsesiones de Asturias en la novela, y ambos temas son consustanciales en la formación de la identidad de Latinoamérica.

Miguel Ángel Asturias pone aquí el dedo en la llaga, mostrando los prejuicios de la conservadora sociedad guatemalteca, tanto sexuales, como culturales-religiosos. Expone las perversidades censuradas por los residuos de una mentalidad victoriana de las capas criollas; así como la visión colonial-fanática, puesta en contradicción con la inversión del cristianismo: lo demoníaco y el materialismo.

Asturias se vale de la metáfora y la metonimia para lograr exponer todas estas críticas sociales, creando una obra literaria rica en elementos retóricos y en valores estéticos. Dados los modestos fines de este comentario, se ejemplificarán ambos tropos, dando una idea de la unidad entre retórica y temas.

Ejemplo de metáfora:

                “Lloraba y decía:

-¡Soy la mitad de lo que era! ¡La mitad de la Mulata de Tal! ¡Una de cualquier modo vive! ¿Quién me puso esta corona de espinas de puercoespín? ¡Qué más reina quieren! ¡Sea! ¡Me dejaron el corazón entero! ¡Seguiré metiendo al diablo y a Dios en las cosas! ¿Por qué me dejaron el corazón entero? (…)

-Pero no me preñaste ¿eh?… no me preñaste… y me prendí a tu pie de gigante, grita que te grita: ¡Yo quiero probar gigante!, por eso, porque quería que me preñaras, y todo terminó con tu mujer, la desde entonces poderosa Giroma (…)”.

(Asturias, 2013: 272-274).

Es aquí, en este ejemplo de metáfora, donde Asturias describe con crudeza el drama del mestizaje y de las esposas ilegítimas de los potentados, a quienes veían como gigantes, y de quienes deseaban quedar preñadas para obtener ciertos privilegios. Así mismo, devela el temor a las esposas legítimas, el miedo a su violencia. Asturias describe, con la metáfora de Mulata de Tal, a la mujer amancebada, a la concubina colonial que es atrapada por los engranajes coercitivos de la sociedad.

Se considera en este estudio que esta es la metáfora que devela la obra: el drama del derecho de pernada, perpetuado en la Guatemala rural, marcada por el caciquismo de los dueños de los medios de producción, y por los caudillos políticos.

Mulata de tal es la heroína destrozada por su ilegitimidad, por su amor manchado con los prejuicios de ser advenediza, arribista. Cuando en realidad es la víctima de un sistema feudal que le reclama como vano objeto de placer, cosificándola sin beneficios, merecedora solamente de castigos, de infamias.

Mulata de tal, en cuanto narración, es la metáfora del drama humano que representó (y aún representa) el mestizaje. Es el testimonio de una sociedad que se lamenta de sus orígenes dolorosos, sus frustraciones históricas, sus propias infamias. Asturias descorre esa cortina de prejuicios, permitiéndole al lector latinoamericano que se reconozca en su tragedia, en su génesis truculenta.

Ejemplo de metonimia:

    “La única visita que llegó a la iglesia de par en par abierta ese Viernes Santo tenebroso, fue Gabriel Santano, farmacéutico de Tierrapaulita. Era devoto de Mal Ladrón, el crucificado materialista, a quien llamaban San Maladrón los que creían su doctrina de no creer en el cielo ni en el más allá”.

      (Asturias, 2013: 257).

Aquí la metonimia es más que evidente: Gabriel Santano es una alusión de el Arcángel San Gabriel, y, así mismo, lo representa, como servidor de la corte de Maladrón; por otra parte, Maladrón es una sustitución de Jesús crucificado, y, a la vez, un sincretismo del materialismo y la tradición judeocristiana.

En ambos casos, tanto en el de Gabriel Santano, como en el de San Maladrón, son una burla para el catolicismo, y una inversión de los valores cristianos en general. Es así como Asturias combate los prejuicios de los fanáticos religiosos, cuestionándoles su fe; así mismo, ridiculiza a los materialistas, denunciando que siguen una suerte de nueva religión dogmática.

De esta manera, Asturias se vale del materialismo como del satanismo, para poner en duda la legitimidad del poder criollo, fundamentado en el derecho divino o las ciencias positivas. Miguel Ángel Asturias cuestiona a través de la metonimia, de la sustitución de nombres, el sistema productivo y la legitimidad del poder, entendiendo la religión como un reflejo mítico de las relaciones sociales de producción.

IV

A manera de conclusión

Mulata de tal, según la teoría de Umberto Eco, es una obra de arte que, valiéndose de sus valores estéticos y retóricos llega a plantear una serie de cuestionamientos sociales: la represión sexual, el dolor ante el mestizaje, la religión como forma mítica de las relaciones de producción y poder, una búsqueda desesperada por la identidad latinoamericana.

Muchas de estas premisas, formuladas en 1963, aún no pueden resolverse en la actualidad; América Latina sigue siendo un territorio plagado de rudimentos coloniales, enajenada por el fanatismo religioso y positivista, y las relaciones sociales se fundamentan en el poder y la represión de toda índole.

Esta novela encierra todas las piedras de tropiezo, aunadas las de la complejidad cultural, que, en su diversidad, ponen en entredicho la identidad personal del latinoamericano actual. Así mismo, expone crudamente la lucha de clases entre la servidumbre agraria y el dueño de la tierra, quienes entablan muchas veces un contrato asimétrico, ambicionando poder y daño mutuo.

De esta manera el discurso hipercodificado de Miguel Ángel Asturias, como quien no quiere la cosa, devela las estructuras económicas que sostienen las sociedades latinoamericanas; Guatemala sirve como un ejemplo que bien puede extrapolarse sin problema a cualquier país de América Latina en la actualidad, cincuenta años después de haber planteado estas problemáticas históricas.

V

Fuentes consultadas

  • Asturias, Miguel Ángel. (2013) Mulata de tal. Primera edición. F&G Editores. Ciudad de Guatemala. 382 páginas.
  • Eco, Umberto. (1985) Tratado de semiótica general. Tercera edición. Editorial Lumen. España. 513 páginas.
  • Freud, Sigmund. (1993) Los textos fundamentales del psicoanálisis. Primera edición. Altaya. España, Barcelona. 721 páginas.
  • Jung, Carl. (1999) Psicología y simbólica del arquetipo. Primera edición. Paidós. España, Barcelona. 210 páginas.

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