«Tengo un amigo gay» y otros eufemismos burgueses para esconder la discriminación

Corina Rueda Borrero_ Perfil Casi literalHe tenido que realizar prácticas constantes de respiración para no perder la cabeza con una campaña recien lanzada en Panamá por el Despacho de la Primera Dama y que lleva por nombre #TengoUnAmigoGay (hashtag incluido).

Mucha gente que se ha sumado a la causa con carteles, todo financiado con el dinero de nuestros impuestos y bajo la excusa de que este año la Primera Dama de nuestro flameante, «democrático» y para nada homófobo país va a ser la abanderada de la Marcha de la Diversidad Sexual; sin embargo, los pacientes de VIH no reciben sus medicamentos al día, ni se han implementado las guías para que los docentes puedan impartir educación sexual en las escuelas, ni se han creado leyes contra todo tipo de discriminación, y mucho menos se han reconocido todos los derechos sexuales y reproductivos como el derecho al aborto.

Por otra parte, no puedo dejar de mencionar que esta campaña reduce la diversidad sexual al hecho de ser gay —olvidando por completo que la diversidad incluye a las lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales, queers y asexuales— y que además se usa la conjugación tengo, del verbo tener, un verbo que indica posesión; como si las personas tuviésemos dueños o como si fuésemos una mascota.

Lo que más me enerva es que esto sea parte de una campaña de —supuestamente— «cero discriminación». Talvez dentro de una lógica con poca conciencia social a alguien le pareció buena idea enarbolar el hashtag #TengoUnAmigoGay como el símbolo progre del gobierno para la lucha de los derechos humanos, pero la realidad es que, desde mi punto de vista, solo busca crear una ilusión de igualdad para esconder la discriminación impregnada en nuestra sociedad. Al final, si lo que busca esta campaña es fomentar la tolerancia (algo que me parece ridículo porque cuando hablamos de dignidad humana no es cuestión de tolerancia sino de convivencia) lo que ha logrado, por el contrario, es ridiculizar la lucha de la sexodiversidad. Además, si decir «tengo un amigo gay» no me hace homófobo, es porque estamos cayendo en una falacia.

Que conozcas una persona gay o que sea tu amigo no implica que respetes sus derechos. En Panamá vemos a cada rato a gente con comentarios del tipo «mi primo es gay, pero que a mí no me venga con sus cosas», «el que me arregla el cabello es gay y es un amor de gente», o «yo no soy homófobo pero…». El estúpido «pero» por delante. Cuando dices «pero» se demerita todo lo que vino anterior, el «pero» contrapone, así que si me dices que no eres homófobo y a eso le añades un «pero», lamento informarte que sí eres homófobo. No me vengas con el cuento que aquí se les acepta pero solo para que te arreglen el cabello, sirvan el café, llenen tus bolsillos de dinero en el show de televisión donde los ridiculizas, estigmatizas e hipersexualizas. Al final, con estas acciones no estás aceptando —y mucho menos conviviendo—, sino más bien validando tu posición de opresor.

De la misma forma ocurre cuando hablamos de los indígenas, afrodescendientes y las mujeres. No me digas que no eres racista cuando no quieres que tus hijos se junten con un indígena porque no mejorará la raza, o que no quieres hacer moñitos y que por eso con un negro no te metes. Tampoco digas que ya las mujeres han alcanzado su plenitud de derechos cuando aun así crees que está dentro de lo normal que una mujer debe parir para cumplir con su función en la Tierra. Así que dejo claro y hago énfasis en que si incurres en cualquiera de estos pensamientos mediocres no eres la persona «tolerante» que crees ser; solo eres alguien que discrimina a diestra y siniestra, y para ocultarlo te vales de puros eufemismos.

¿Quién es Corina Rueda Borrero?

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Rosa dice:

    Ni tenía idea de la campaña. Pasa que no veo tele, porque no tengo. No miro Twitter y no leo el diario. Tengo poquitos amigos en facebook que publican cosas como esta entrada. De este despacho (1era D) han salido las mejores perlas progresistas, como un cerro en forma de teta cubierta de plástico rosa y ahora lo de mi amigo gay. Me temo que la próxima vez saldran con «adopta tu adolescente embarazada» o «tagea tu racataca».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s