Cordelia y sus «cuernos de venado»

Mario Ramos_ Perfil Casi literalUna de las cosas que más disfruto durante los fines de semana, mientras cuido a mi hijo de diez meses, es ver documentales. Normalmente busco películas relacionadas con la naturaleza o la ciencia, para que él también pueda disfrutar por lo menos de las imágenes. En los primeros días de agosto vi el documental Chasing Coral (Persiguiendo el coral), película que me provocaría gran interés, y a partir de entonces comenzarían una serie de coincidencias interesantes.

Días antes de volar a Roatán para presentar la premiere de mi documental Brigade, me di cuenta de que una documentalista hondureña, con quien me había mantenido en contacto solo por correo electrónico, también estaría en la isla durante el tiempo de mi permanencia. Coordiné con ella para encontrarnos y nos vimos en un agradable cafetín frente a la playa. Cuando llegué, ella me esperaba junto con una amiga suya, bióloga marina, que coincidentemente estudia los arrecifes de coral. Pedí un café, me senté y luego comenzó una interesante conversación. Hablamos de la isla, del clima, de política, de cine y de Chasing Coral, por supuesto, y terminamos discutiendo sobre mi nueva inquietud por hacer un documental acerca del peligro de extinción que corren los arrecifes de coral. Curiosamente, antes de que yo les explicara la idea ellas ya discutían esas posibilidades. Sin duda, los tres estábamos allí por una interesante casualidad de la naturaleza. Ese fue el día que supe de Cordelia y sus «cuernos de venado».

Roatán es la más grande de las islas que conforman el departamento de Islas de la Bahía, en el caribe hondureño, un paraíso turístico posee parte importante de la segunda barrera de arrecife de coral vivo más grande del mundo —después de «Queensland», en Australia—: el Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM), que se extiende desde la Península de Yucatán hasta las Islas de la Bahía en Honduras.

Los arrecifes de coral son estructuras subacuáticas hechas del carbonato de calcio secretado por corales que crecen mejor en aguas cálidas, poco profundas, claras, soleadas y agitadas. Los corales son animales marinos que viven en aguas tropicales y subtropicales formando grandes arrecifes, salvo algunas excepciones. Al suroeste de Roatán se localiza Cordelia, un arrecife de barrera que, a pesar del blanqueamiento masivo que sufrieron los arrecifes de Roatán en 1998 a causa del calentamiento global, posee aproximadamente veintiún hectáreas de Acropora cervicornis, también conocido como coral «cuernos de venado». Por muy absurdo que suene, este «blanqueamiento» o decoloración es producida por el estrés que padecen los arrecifes a causa del aumento de la temperatura del agua.

Esta zona es un banco genético natural que permite la repoblación de esta especie a pesar de haber disminuido más de un 30% durante los últimos treinta años. El banco Cordelia es considerado por expertos como una esperanza para el mundo marino que creía extintos este tipo de corales a partir de una extraña peste que se manifestó en aguas caribeñas desde hace más de tres décadas.

Para el año 2012 Cordelia fue declarado «Sitio de importancia para la vida silvestre», convirtiendo al área en zona marina protegida e impidiendo la pesca, el buceo, el snorkel y la navegación comercial y recreativa. Pese a esto, la lucha por mantener vivo el coral en la zona es constante ya que el impacto que causan los efectos del cambio climático son devastadores. Asimismo, la pesca inadecuada, el lanzamiento de anclas improvisadas (bloques de concreto, baterías de automóvil, etcétera), basura, desechos químicos y la poca señalización marina han contribuido a que la especie ahora se encuentre en estado crítico de extinción.

Esta área marina protegida es conocida como la «joya coralina del caribe» gracias a la abundancia de especies coralinas y la presencia del tiburón de arrecife; sin embargo, seguirá en peligro mientras no se respetan las regulaciones. Para impedir que esto suceda se necesitan mucho más que leyes, restricciones y estudios científicos; lo más importante es educar a la población —no solo a la residente de la isla, sino también a los turistas— y además alertar a los gobiernos locales y centrales acerca de la importancia que tiene Cordelia y sus «cuernos de venado» para las aguas tropicales caribeñas.

Nuestra responsabilidad como seres que habitamos este planeta es cuidarlo y protegerlo de nosotros mismos, para que las generaciones venideras puedan ver estas maravillas naturales que, de una u otra manera, pareciéramos estar empeñados en extinguir.

¿Quién es Mario Ramos?

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Vionnette Velez dice:

    Muy interesante tu escrito de hoy. Excelente la informacion sobre los corales y sobre Cordelia y sus “cuernos de venado”. Roatan me parece una maravilla de lugar, por lo que en fotos se puede percibir. Ojala el gobierno local alla se envolviera en el rescate de los corales de esa zona del Caribe.

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