Cuatro documentales referentes a los hechos sangrientos de abril de 1954 en Nicaragua

Entre 1939 y 1957 el cineasta argentino Leo Aníbal Rubens fue el productor oficial del cine de propaganda del gobierno de Nicaragua. Durante sus 18 años de trabajo con la familia Somoza y sus allegados produjo alrededor de 200 cortometrajes documentales o noticieros cinematográficos y 20 largometrajes del mismo género, además de publicidad para cine y filmes privados por encargo de esta misma familia, senadores, diputados, ministros, militares, empresarios, alcaldes y demás personajes de la clase política nicaragüense.

Cuatro de sus documentales fueron realizados con un profundo sentido de propaganda, por encargo directo del presidente Anastasio Somoza García y bajo contratos firmados de mano a mano con el ministro de relaciones exteriores de Nicaragua, Óscar Sevilla Sacasa, para manipular la información de prensa después de los famosos hechos de abril de 1954.  

El domingo 4 de abril de 1954 la Guardia Nacional, con informaciones recibidas de forma confidencial, logró desarticular un atentado que se había planeado clandestinamente para matar al presidente Anastasio Somoza García y a sus hijos, los coroneles Luis y Anastasio Somoza Debayle. El plan consistía en hacer un «golpe de mano» en el que participaron exoficiales de la Guardia y civiles que se habían exiliado en El Salvador. La confabulación se planeó en el exterior y quienes iban a ejecutar el atentado ingresaron por Costa Rica y El Salvador. Al fracasar el plan, los revolucionarios huyeron a los cafetales, pues el lugar donde ocurrirían los hechos era en la carretera sur en las afueras de Managua, donde se ubicaban fincas de café. Ese fue uno de los tantos episodios sangrientos y criticados de la historia de la Guardia Nacional porque hubo ataques desiguales y murieron muchas personas, asesinadas con crueldad a manos los militares. Este atentado tendría conexiones con los hechos del 21 de septiembre de 1956, que sí tuvieron éxito en su objetivo porque, luego del actuar del periodista Rigoberto López Pérez, el presidente Anastasio Somoza García murió a los pocos días.

Después de los hechos de abril, el presidente Somoza García hizo todo un movimiento con sus instituciones y ministerios para demostrar al mundo que tenía el apoyo de los residentes extranjeros, el cuerpo diplomático, el pueblo nicaragüense y gobiernos poderosos como el de Estados Unidos. Aunque hubo fuerte crítica por los opositores, persecuciones y muertes, una veintena de jefes de Estado cerraron filas con él.

Para limpiar su imagen, mandó a realizar cuatro documentales que se exhibieron por meses en todos los cines del país. Entonces la presidencia de Nicaragua tenía el noticiero cinematográfico Sucesos Nacionales, que consistía en la elaboración periódica de documentales de 10 minutos que se proyectaban en los teatros y cines antes de iniciar la película por la que el público había pagado, y de esa manera imponía las noticias sobre su gobierno y obras públicas.

Para entender la importancia de esta megalomanía bien empleada, que seguía el ejemplo de los diferentes gobiernos y regímenes del mundo que la usaban con grandes beneficios, debe aclararse que este era el único medio por el que los ojos de los espectadores podían apreciar las obras y quehaceres gubernamentales en imágenes en movimiento, ya que la televisión aún no había llegado a Nicaragua.

Los filmes son: La Guardia Nacional de Nicaragua patentiza al jefe del Estado su admiración y completa solidaridad, Solidaridad de un pueblo hacia su presidente, Homenajes sin precedentes de los residentes extranjeros al presidente Somoza y Más excelentes obras del presidente Somoza. Todos tienen una duración de entre cuatro y 20 minutos, producidos en 35 milímetros y en blanco y negro. En el contenido se puede apreciar la forma cínica de gobernar de un presidente entronado en el poder y de querer ocultar la realidad cuando las pruebas estaban a la vista del público.

La Guardia Nacional de Nicaragua patentiza al jefe del Estado su admiración y completa solidaridad inicia con un fondo de marchas interpretadas por bandas militares y resume un evento. La Guardia Nacional había realizado un convivio de «solidaridad y amistad» para el presidente Anastasio Somoza García y sus hijos, como un acto de compañerismo y lealtad. La fiesta se realizó en el salón del Casino Militar con un almuerzo y un acto oficial. En el banquete el presidente se mostró alegre y bromista, ofreció un brindis por la «fuerza y viveza de la Guardia Nacional ante los actos de terrorismo», aludiendo al acontecimiento y al accionar militar que le salvó la vida y la de su familia.

El acto consistió en entrega de medallas y ascensos a militares, sobre todo a quienes tomaron acción en el atentado. Todos los militares pasaron a recibir sus diplomas y barras que les fueron colocadas en el pecho y en mangas de camisa por los tres homenajeados, además de aplausos y felicitaciones de todo el salón. El presidente estaba más que agradecido con ellos y premió su lealtad. En el filme se puede ver a conocidos personajes de la Guardia de ese tiempo como Carlos Silva, José R. Somoza, Agustín Peralta, Francisco Boza Gutiérrez, Edmundo Rocha Delgado, José María Tercero y Adrián Gross Poveda, quienes habían tenido una participación muy cercana en esos hechos de abril.

Con este acto el presidente Somoza demostraba que la Guardia estaba con él pese a que muchos de los que confabularon el atentado la habían integrado. Los nombres de estas personas fueron odiados por décadas; sin embargo, en el documental se les ve muy felices recibiendo sus ascensos y probando una y otra vez de los deliciosos postres y vinos que les ofrecen los meseros, como si no había pasado nada.

Solidaridad de un pueblo hacia su presidente sigue la misma línea del documental anterior. El narrador explica que el presidente aún vivía gracias a la lealtad de «los honrados hombres de la patria», refiriéndose a quienes asesinaron, acosaron y persiguieron a decenas de víctimas, y ese día eran colocados como héroes en la historia de Nicaragua. Allí se explica que los «terroristas» habían elegido el domingo 4 de abril porque era el día que el presidente Somoza García viajaba a descansar a su casa en la hacienda Montelimar y el paso por la carretera sur era el acceso directo a ese lugar, por lo que habían decidido ir a esperarlo en un punto de esa vía.

En una pantalla negra con letras blancas se reproduce un texto que ya se había publicado en el diario somocista Novedades, es un mensaje a la nación por parte del presidente.Ese escrito explica que un grupo de «terroristas» quería «ultimarme junto con mis hijos», pero que la Guardia Nacional se había mostrado eficiente en su defensa y en la de sus cercanos, desde los soldados rasos hasta los más altos funcionarios. Una voz en off lee el discurso que se aprecia en la pantalla mientras suena música marcial.

La solidaridad del pueblo se mostraba —según el título del filme— en las decenas de cartas de solidaridad escritas a mano y en máquina de escribir que los seguidores de la familia Somoza les enviaban por correo al despacho de gobierno, en las cuales  le expresaban su pesar y fraternidad. Se dice que solo muestran unas, pero que en realidad eran miles y el presidente seguramente iba a llegar hasta Navidad leyéndolas en su despacho.

Homenajes sin precedentes de los residentes extranjeros al presidente Somoza es el tercer filme y se realizó para mostrar que el presidente no solo tenía el apoyo del pueblo de Nicaragua y de las instituciones estatales, sino también de las colonias extranjeras radicadas en el país, que le mostraban su solidaridad, así que le dedicaron un homenaje, que consistió en una fiesta que se realizó en el Casino Militar dedicada al él y a sus hijos. En la narración en off se dice que la han organizado los embajadores de todos los países de América Latina, Estados Unidos y Europa y que, debido a que eran extranjeros, «su juicio sobre la administración Somoza es parcial y ponderado».

Anastasio y Luis Somoza Debayle se ubican al centro de las mesas, donde se exhibe cristalería y platería elegante. Se deja ver imágenes de las socialización de todos: conversan y ríen mientras pasan meseros ofreciéndoles bocadillos. En una parte del salón posan las banderas de todas las naciones representadas y como centros de mesas ocupan banderines de esos países.

Mientras el narrador lee en off algunas expresiones de los embajadores, se ve la fiesta: desde que los meseros les sirven las entradas hasta el final con champaña y postres cuando el presidente pide la palabra para agradecer la amabilidad y felicitar al personal del Casino Militar que se había lucido con la buena cocina y sus atenciones. Se refiere también a que cuando ya no fueran embajadores podían regresar y serían bien atendidos porque «este es un país que no sabe olvidar la amistad ni a los amigos».

En todo momento él y sus hijos se ven sonrientes, bromean con los embajadores, se toman fotos. La cámara enfoca los rostros de los hermanos Somoza Debayle cuando se divierten y hacen reír a todos los de su mesa. El padre de ellos come un postre y a su lado están los embajadores de Estados Unidos y Francia. Con estos sonríe y los invita a probar los vinos que un mesero llegó a ofrecerles. El filme termina con una foto de grupo, algunos guardias besan sus medallas mientras las muestran a las cámaras y hacen gestos de bromas entre ellos.

El último documental referido a estas celebraciones por la «valentía y el fervor a la patria», como se escucha que dice el narrador, es Más excelentes obras del presidente Somoza. Desde el inicio se puede apreciar que la presidencia tomaba las obras públicas como prueba de que se invertía bien los impuestos y busca convencer al público de que el suyo era un gobierno «para la defensa y protección de los pobres», y no déspota, como lo calificaban sus detractores. Así que la herramienta clave era bombardear con información para referir que pudo haber sangre y muertos, pero también obras y progreso.

En el filme se resume algunas obras de las más de 400 que estaba implementando el gobierno en 1954, estas eran las de protocolo nicaragüense y el presidente Somoza aparece recibiendo a diplomáticos de todo el mundo. También se habla del Programa de Construcciones Nacionales, las inauguraciones del Granero Nacional, la Escuela de Agricultura y Ganadería, el Estadio General Somoza, el Palacio Comunicaciones, la Imprenta Nacional, carreteras y escuelas rurales, las oficinas de recaudación de aduanas, las colonias militares y la Biblioteca Nacional, con 30 mil títulos recién adquiridos, mil 300 obras literarias, dos mil libros de ciencias y matemáticas.

Como suele ser el cine de propaganda, los muertos, la sangre que había corrido por los cafetales, las críticas a las reelecciones de Anastasio Somoza García no existían, en el país todo era felicidad. Pero entre otras lecciones de la historia no quedaron olvidados por mucho tiempo los hechos, sino que fueron retomados años después. Estas películas pertenecen al Archivo Fílmico Nacional, que actualmente resguarda la Cinemateca de Nicaragua.

¿Quién es Karly Gaitán Morales?

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