Categoría: Paseo nocturno

Amos Oz comiendo helados en Jerusalén

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

«Yo me hice escritor a causa de la pobreza, de la soledad y de los helados».

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Cien años de los Cuentos de la selva

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

La agresividad de Horacio Quiroga sumió a Ana María [su esposa] en la desesperación, a tal punto de amenazarlo con quitarse la vida. En diciembre de 1915 ella cumplió su palabra e ingirió un vaso del mercurio que él usaba para revelar rollos fotográficos.

José Saramago: un pesimista militante

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

En 1975 Saramago sobrevivió una doble crisis: sentimental y laboral, y al verse desempleado decidió no buscar trabajo y se dijo a sí mismo «O escribes ahora o nunca serás escritor».

Evo y Vargas Llosa: cóncavo y convexo

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

«Es comprensible, y saludable incluso, que cualquier persona busque reinventarse en una esfera distinta a la original; pero de ahí a que Vargas Llosa deje de lado su verdadera vocación y que insista en hacer ver su interés por la ideología liberal, hay una distancia enorme».

Guatemala desinformada

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

La dificultad para encontrar información divergente de la línea del gobierno siempre ha existido aquí; se ve en radio, en televisión y sobre todo en prensa.

Hebe Uhart: mujer que escucha, mira y no se empalaga

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

De Borges, Hebe Uhart contaba que cuando era joven se lo encontró en una calle de Buenos Aires y, al abordarlo, se aburrió al ver que debido a su ceguera él le hablaba al aire.

Eduardo Halfon, o soplar humo sobre los orígenes

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

La insistencia en denotar la visión extrañada de un judío en Guatemala, ver al país por encima del hombro y servirse del exotismo local para exacerbar la sensación de desarraigo.

Miriam Legarreta y un retrato de Cortázar

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

«Conservo solo quinientos libros, la biblioteca ideal ─dice Piglia en la penúltima página de su diario─. Con esa cantidad se puede trabajar». Miriam Legarreta, igual que Piglia y que todos los lectores que han tenido que quemar naves y reinventarse lejos del lugar de origen, conservaba en casa unos pocos volúmenes que alguna vez acariciamos y evocaron mil anécdotas.

El transporte público es cosa del pasado

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

«Muchos libros entrañables los he encauzado en carretera: Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato, El Evangelio según Jesucristo, de José Saramago o Tuareg de Alberto Vásquez Figueroa, se cocinaron en los atascos viales».

La Antigua Guatemala (al fin) ciudad de letras

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

La Antigua: destino turístico ineludible para cualquiera que visite Guatemala, pero lugar donde las letras han estado postergadas.