«El elefante birmano» y un encuentro en el bar Bulevar

Por FRANCISCO ALEJANDRO MÉNDEZ | EL PULPO ZURDO

“La vida diaria no es literatura sino la cruda realidad de ese amor-odio que se vive en ciertas esferas social-geográficas como la de aquellos dos países a ambos lados del río San Juan. El relato de Uriel Quesada ficcionaliza un mundo posible entre realidades imposibles”.

«Machos»: ¿genes o cultura?

Por LAHURA EMILIA VÁSQUEZ GAITÁN | MEMORIAS DE UNA DISIDENTE

“Después de muchos años, libros y experiencias, entendí que si bien hay diferencias entre mujeres y hombres, muy poco tenían que ver con lo que yo creía. Lo que vemos y aceptamos como verdades absolutas rara vez son el resultado de procesos de reflexiones propias, como debería ser”.

Parra y Bolaño: dos poetas exagerados

Por LEONEL GONZÁLEZ DE LEÓN | PASEO NOCTURNO

“Chile es un país de poetas. Aunque la fórmula suena gastada, es ineludible repetirla e incluso ampliarla para decir que es un país de poetas exagerados, no solo en su producción sino en el tiempo de vida, donde uno vive los años que al otro le hicieron falta”.

El absurdo de Los años sucios

Por LUCÍA AGUILAR | EL GENIO MALIGNO

“La lectura de Los años sucios es ideal para recordar el estilo desenfadado y socarrón ―tan característico de la literatura guatemalteca― que se identifica por ir detrás de los grandes intelectuales del siglo pasado y relatar, de manera distinta, los mundos que todos ya conocemos”.

Costa Rica y la resistencia democrática

Por ALEJANDRO GARCÍA | CUADERNOS DE SAN JOSÉ

En tiempos convulsos e inciertos hasta para las naciones más consolidadas, Costa Rica (cuya democracia es una de las más admiradas del mundo) se agigantó en defensa de los derechos civiles, la tolerancia y la libertad.

Un viaje en ADN para un ménage à trois

Por NORA MÉNDEZ | LA ENTREGA

“Acaso fueran los poemas de Petrarca a Laura, sus deseos no reprimidos en la literatura pero sí en su vida real, los que viajaron hasta los ojos del Marqués de Sade, que cumplió todos y cada uno de ellos vanagloriándose del vicio más obsceno: el amor”.

El beso de un monstruo

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

“La forma del agua es la clase de película que uno debe ver enamorado, específicamente porque es la única condición mental que nos permite creer en absolutos”.