El Quijote y la teatralidad

Por LEO DE SOULAS | LA HECATOMBE

Más allá de la antonimia del idealismo y el realismo, vemos en el Quijote de Galdámez una necesidad de experimentar y exprimirle el jugo de la expresividad a los recursos técnicos de uso común en el teatro.

Terraplanistas y antivacunas: un resultado obvio

Por LAHURA EMILIA VÁSQUEZ GAITÁN | MEMORIAS DE UNA DISIDENTE

Quienes se burlan de los terraplanistas, ¿sabrán por qué la tierra es redonda? ¿Podrían dar pruebas fehacientes? ¿Están en la capacidad de explicarlo claramente?

No sea cerdo

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

De nada sirve una ciudad moderna como la de Panamá —con esos edificios imponentes y esos centros comerciales nuevos, con sus parqueos llenos de carros del año— si cuando se pisa el suelo es un chiquero.

Cuba, o el homopánico institucionalizado

Por JAVIER STANZIOLA | EXPULSANDO A LUPITA

Así como Fidel Castro encerró su orientación sexual en alguna esquina de su cerebro, su homopánico lo llevó a encarcelar a cientos de homosexuales en campos de concentración para que se hicieran «hombres de verdad», para que trabajasen por la revolución como esclavos, para él librarse de tanta tentación sudada.

Vincent y Freddie: luz y sombra de dos genios (II)

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | CUANDO LAS PALABRAS SE PONEN DE PIE

Es cierto que —a diferencia de Van Gogh— Freddie Mercury en vida vio legitimado su talento y enaltecida su capacidad creativa, pero siempre hubo una constante: una insatisfacción indisoluble dentro de su propia condición humana.

El fetiche de la tristeza

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

El problema de enamorarte de un personaje literario (o cuasi-literario) es que tarde o temprano te das cuenta de que su vida se termina cuando cierras la contratapa. Romantizamos a los enfermos mentales, a los suicidas y a los violadores porque nos hacen creer que nuestra tristeza nos convierte en algo más hermoso que patético.

Nuestra persistente devoción al dolor

Por JAVIER PAYERAS | INTERZONAS

Nuestra imaginería sale a las calles. Andas de cucuruchos le dan color al duelo. La pesadilla de la muerte en hombros de los feligreses. Son siglos de la tradición de la plegaria y de la culpa que se define en lo más profundo de nosotros.