Esa “H” no es muda

Por DARÍO JOVEL | FLORILEGIO DE UNA MEMORIA ACCIDENTADA

Honduras es la anécdota de la América más pobre, del sueño de una nación de naciones, del coro de una canción perfecta. Es su gente, sus exiliados y sus emigrantes.

Arepas migratorias

Por DARÍO JOVEL | FLORILEGIO DE UNA MEMORIA ACCIDENTADA

Miles de venezolanos pasaron de ser economistas y abogados a vender refrescos y lustrar botas en la calle. Los ingenieros de Caracas ahora son albañiles en Lima y los grandes académicos son meseros en Buenos Aires. A todo esto, la arepa se ha vuelto un platillo universal que es posible encontrar en muchos locales de Ciudad de México y aceras de Santiago de Chile.

¿Cuál es el impacto social que ha tenido la crisis de Venezuela en el resto de Latinoamérica?

El país que me inventé

Por DARÍO JOVEL | FLORILEGIO DE UNA MEMORIA ACCIDENTADA

“Dudo mucho que en la guerra civil todos los guerrilleros hayan leído la obra de Marx o que los soldados hayan sido instruidos en la filosofía de Adam Smith. Pero ambos bandos coincidieron en algo: que el país podía cambiar —que debía cambiar— y asemejarse más a esa patria imaginaria que nos hemos inventado desde siempre”.

La grandeza de nosotros, los inútiles

Por DARÍO JOVEL | FLORILEGIO DE UNA MEMORIA ACCIDENTADA

“Creo fervientemente que Van Gogh fue un idiota por cortarse un trozo de oreja y no uno de su corazón”.

Monseñor Romero como luz de la memoria

Por DARÍO JOVEL | FLORILEGIO DE UNA MEMORIA ACCIDENTADA

Alguien dijo que la mayor vergüenza nacional de #ElSalvador sería que la selección de futbol no clasifique al Mundial; sin embargo, no puede haber mayor vergüenza que no saber dónde está enterrado Roque Dalton, quién secuestró y mató a Archibald Garnerd y a Roberto Poma, o que nuestros libros de historia callen el nombre de la persona que dio la orden de asesinar a monseñor Romero, incluso cuando no es un secreto para nadie.

Yemen: una guerra sin cámaras

Por DARÍO JOVEL | FLORILEGIO DE UNA MEMORIA ACCIDENTADA

Yemen lleva más de tres años en una cruenta guerra civil a tres bandos. Los muertos se cuentan en decenas de miles, los desplazados en centenas de miles y los afectados en millones. Un país estero se está muriendo y apostemos que usted, querido e indiferente lector —que cree que el mundo se reduce a su feed Facebook— no sabía nada. Los responsables de una guerra son quienes la hacen y quienes se encargan de que nadie más se entere.