Prejuicios (casi) literarios

Un comentario

Douglas_ Perfil Casi literal

Muchas veces las personas piensan que aquellos que leemos somos poseedores de buenas costumbres y de buenos modales, y en muchos casos tal suposición es correcta. Es cierto que un buen hábito de lectura puede abrir nuestras mentes a nuevos mundos y nuevas formas de ver las cosas, pero hay ocasiones en las que el lector “despega los pies del suelo”, en el peor sentido que se le pueda dar a tal expresión, y es entonces cuando la actitud de quien lee adquiere un matiz sombrío y vulgar.

¿En cuantas ocasiones hemos visto un concurso de belleza donde se le pregunta a las participantes por su “hobbie”, y estas responden que les gusta leer?, imagino que muchas veces, y es que para muchos leer es slo un pasatiempo, una entretención, una forma de crear solamente una imagen de pseudo-intelectual de tienda de revistas de chismes.

En muchas oportunidades nos han dicho los fans de la lectura (fans, no fanáticos) que sus libros favoritos son los de Coelho, Harry Potter o la saga Crepúsculo y desconocen las obras de los autores del “Boom” latinoamericano o del Siglo de Oro español.

¿Por qué todo lo anterior? Porque hace algunos días tuve la grata experiencia de trabajar para una librería ubicada en la zona 10 capitalina, con la romántica ilusión de estar en contacto con muchos libros y con gente lectora empedernida. Admito que en el corto tiempo que laboré para dicha librería, conocí a un par de personajes dignos de recordar por su educación y bagaje cultural, pero también tuve la mala fortuna de conocer a sus antítesis, gente elitista que cree que por el hecho de sostener un libro de precio alto en sus manos, puede tratar a los demás con la suela del zapato.

Entonces me pregunto: ¿leer nos vuelve más educados? Mi respuesta es un enorme NO, de ninguna forma. La educación, refiriéndome a los buenos modales y no al área pedagógica, no la conseguimos en un libro, es algo que está a cargo de la familia, de los propios padres y no a cargo de un texto (en el mejor de los casos) o de la televisión; los libros solamente son auxiliares que, sin la orientación correcta pueden ser tan dañinos como un medicamento mal recetado.

Tomar un texto de una librera es el nuevo deporte de los círculos aristocráticos de esta ciudad (y tal vez del mundo), no se toma en serio el oficio de lector, se lee porque da buena imagen, porque impresiona al sexo opuesto, porque la pasta del libro está bonita, porque es un “best seller”, por el orgullo de exhibirse en público con un libro que pocos pueden pagar, etc., pero muy pocos leen porque en realidad es una necesidad tan vital como comer o beber.

Con todo lo anterior debo parecer un resentido social, y tal vez sea así, pero quien lea esto no podrá negar que conoce a alguna persona que se adapta a las breves descripciones que he dado en los párrafos anteriores. Debo aclarar también que no llevo nada en contra de quienes leen Crepúsculo, Coelho, etcétera: todos son libres de leer lo que quieran, lo molesto es que esos textos tan livianos, creados para un fácil consumo masivo, sean tomados como una especie de libro sagrado de la literatura y que no sean tomados en cuenta el resto de libros escritos durante toda la historia del hombre. Para mi fortuna conozco pocos casos. Debo decir también que no me molesta que la gente compre libros carísimos, si yo tuviera el dinero suficiente los compraría también; lo triste es que en la mayoría de casos, la compra es un puro acto consumista, similar a comprarse un objeto anunciado en televisión y que nunca será de utilidad.

Con todo lo que he dicho, quiero concluir de forma breve diciendo que tener toda una biblioteca en casa (y haberla leído) no hace mejor a una persona, y carecer de una no la hace peor. De acuerdo o en desacuerdo, no es de importancia; acertado o equivocado, cada quien tendrá un punto de vista distinto.

¿Quién es Douglas Rodas?


Singular: 1 comentario en “Prejuicios (casi) literarios”

  1. Un prejuicio que nunca logro entender es el siguiente: ¿Como se establece el valor de un libro? ¿Por su peso histórico, por el contenido, por el autor? No creo que todos los libros que se han mediatizado tengan un contenido pobre.

Deja un comentario