Entre indiferencia, corrupción y dogmas religiosos

Por MARÍA ALEJANDRA GUZMÁN

“No hay coherencia ni sentido en promover prácticas religiosas mientras ignoramos que como sociedad hemos fracasado al ser indiferentes a  nuestro panorama sociopolítico, que ahora mismo es una bomba de tiempo a punto del estallido”.

Con forma de artista

Por MARÍA ALEJANDRA GUZMÁN

“Quizá ser artista no precisa de encajar en un molde sino de fragmentar ese molde hasta crear una obra maestra con los pedazos; o bien, cuestionar la razón por la cual debe adaptarse a tal perfil”.

No existen feminazis, solo machistas

Por MARÍA ALEJANDRA GUZMÁN

“Es inadmisible pretender denigrar un movimiento como el feminismo solo porque no nos hemos tomado la molestia de leer lo suficiente como para darnos cuenta de que no se trata de una guerra sin cuartel entre hombres y mujeres”.

Amarillismo en venta

Sexo, violencia, morbo, deportes, recetas de cocina, pésimos tips de belleza, más sexo, más morbo, más violencia, más futbol. A ratos, información relacionada con farándula: esa es la información que se vende como pan caliente según directivos de medios de diversas partes de Latinoamérica y el mundo. Desde luego, todos compramos esa información porque resulta…

El placer no es egoísta

Si quieren navegar contracorriente, busquen el placer. En esta era posmoderna, cuando la historia se escribe a base de tuits, las acciones hedonistas podrían considerarse un acto revolucionario. Por siglos, la felicidad y el placer han sido satanizados por quienes creen tener la verdad absoluta entre sus manos, sin embargo, no hay idea tan retorcida…

Ser mamá y sus crueles exigencias

¿Cuántos viajes sin hacer? ¿Cuántos riesgos sin tomar? ¿Cuántos besos, caricias y afectos sin dar ni recibir? ¿Cuántos sacrificios hace una mujer por sus hijos? ¿Serán cinco, diez, o los suficientes para representarlos con un signo de infinito? No quiero hablar de las madres, sino de las mujeres que han tenido hijos y dedican gran…

Acoso callejero: la historia de todos los días

Si la calle pudiese narrar una historia, quizás hoy nos contaría la de una mujer joven, veinteañera quizás (una historia aburrida, por cierto, pues se repite día tras día). Un silbido al salir de casa, otro al cruzar la calle, una palabrota al subir la pasarela y el riesgo latente de escuchar otra peor al…