Lo que nos hace escritores (y lo que no)

Por ALFONSO GUIDO | LA TUBERCULOSIS DE KAFKA

“Definitivamente soy el escritor al que nunca le daría una columna quincenal y mucho menos un pago de adelanto por una novela”.

Philip Roth y el elogio a la lucidez

Por ALEJANDRO GARCÍA | CUADERNOS DE SAN JOSÉ

“La particularidad del acto de escribir radica en que, a diferencia de otras artes, este tiene que construirse incansablemente”.

Un dato aparte

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

“Por miedo a la competitividad global, la ciencia y la tecnología que se desarrollan en el tercer mundo aspiran a poco más que la mediocridad. Quizá esto explica, parcialmente, la fabricada enemistad entre autores literarios y medios digitales”.

Cómo presentar una obra literaria en Guatemala

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

“Dígales que está dispuesto a escuchar sus críticas y opiniones, aunque sea mentira. Y trate de no pensar en el estado decadente e improductivo de la tradición literaria en este país, aunque sea verdad”.

La ética del columnista y otros inventos de Rube Goldberg

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

“El peor escritor no es quien se atreve a insultar ni el que cuestiona las verdades absolutas que la gente adora, sino el que, sea por miedo o por falta de talento, se conforma con aburrir y repetirse”.

El escritor como narcisista

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

“Hay escritores que se desviven por masturbar las ideologías de sus seguidores y tarde o temprano terminan dándose la fama de panfleteros cuyos textos se leen más bien como un remix de ideas e imágenes repetidas hasta el hartazgo”.

La terrible idea de escribir para vender

Por MARIO RAMOS | Hay muchos métodos para escribir guiones pero la verdad es que ninguno sirve: cada historia trae consigo su propia técnica. Para el guionista lo importante es poder descubrirla. Gabriel García Márquez, Cómo se cuenta un cuento No soy guionista (y tampoco pretendo serlo), pero el deseo de contar historias me sumergió…

El fin mortifica los medios

A los catorce años tenía el curioso pasatiempo de leer libros de texto —y por supuesto que yo también era súper popular, ¿por qué la pregunta?—. Generalmente repasaba lecturas que no cubría mi plan de estudios y fue por eso que en un libro de lenguaje para Inglés encontré el fundamento de todos los textos…