Etiqueta: Leer (la vida)

Castigada y sin recreo

Castigada y sin recreo_ Casi literal

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

«Pero aquí estoy, castigada y sin recreo porque siempre hay uno que decidió no hacer caso y que sale todos los días en plena pandemia a ver qué hay. ¿A cuántos de ustedes no les pasa lo mismo?».

Dos historias de una misma pandemia

Dos historias de una misma pandemia_ Casi literal

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

Desde hospitales e insumos médicos hasta mascarillas, eucalipto y alcohol: todo a precios exorbitantes. En nuestros países, la pandemia resultó ser la licencia perfecta para lucrar a costillas del miedo y la desgracia.

Panamá y la fantasía de la igualdad

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

La cuarentena obligatoria en la pandemia se dividió por sexo. Las mujeres salen los lunes, miércoles y viernes; los hombres, martes, jueves y sábado. ¿Y las personas trans? ¿La policía había previsto estos casos? Claro que no. Esto es Panamá. Aquí ni se pensó en el tema.

Culo dormido sí tiene dueño

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

#LaCáscara es uno de esos programas de televisión chabacanos y vulgares que todos encontrábamos más divertidos cuando no entendíamos lo racistas, misóginos y homofóbicos que son; pero este año sí se pasaron de la raya.

Diferencias y similitudes entre los diputados panameños y los senadores estadounidenses

Diferencias y similitudes entre los diputados panameños y los senadores estadounidenses_ Casi literal

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

En #Panamá —como en los otros países de #Centroamérica donde también se ejerce la democracia— no optamos por elegir al mejor, sino al «menos peor», depositando en él o en ella la poca confianza que nos quede.

Las políticas del duelo

Las políticas del duelo_ Casi literal

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

El gobierno de Panamá no considera el duelo del 9 de enero de igual forma, acaso por un sentimiento de culpa.

#YoTambién

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ

««Pero el mundo está cambiando», dice la gente. El problema, sin embargo, es que cambia demasiado lento o acaso sea solo yo la que sigue existiendo en un mundo donde, hasta en una reunión de negocios, alguien se siente en la libertad de hacer un comentario acerca de mis senos».