Querido(a) peregrino(a) que te diriges a la Jornada Mundial de la Juventud…

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Que $14 mil dólares en una alfombra para recibir el Papa, que $18 mil para seis perros, que $1 millón y medio en barras metálicas, que $12 millones en una tarima, que $245 mil en alquiler de vehículos, que $7.7 millones en seguridad que incluye armas, que casi $1 millón en habitaciones de hotel de lujo para «invitados especiales», que $145 mil en tarjetas inteligentes para vehículos, y así nos vamos sumando cada día con nuevas licitaciones para la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá.

El #25N en Panamá (o cuando nos desmovilizamos)

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

El #25N no es un día de celebración, mucho menos un festival, sino un día de emputamiento donde nos levantamos por la reivindicación y vindicación de nuestros derechos. El verdadero cabreo y la verdadera indignación no te la enseñan en espacios cerrados.

Redimir a Lucifer

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Lucifer (el primer gran agnóstico de la eternidad), en realidad no fue condenado por ser malo sino por rebelarse ante una figura fascista y totalitaria.

La nagua no es un disfraz

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Cuando se usa como pretexto de disfraz la identidad de un grupo minoritario es realmente ofensivo porque al final lo que se quiere decir es que la identidad de otras personas es irreal.

¿Ideología de género o pendejismo argumentativo?

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

“Las páginas que sostienen estas ridiculeces son las mismas que después suben artículos que previenen a los padres de familia de llevar a sus hijos al cine a ver Buscando a Dory porque se pueden convertir gays”.

La farsa de «pensar positivo»

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Decir que todo se resuelve con «buenas ganas» es una de las mayores farsas de ese siglo (y una de las más perversas).

David Cosca detrás de la sotana

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

“Yo no sé ustedes, pero a mí no se me olvida cómo la Iglesia ha encubierto durante años las dictaduras más crueles de la historia con tal de mantener sus privilegios”.