Recordar y empezar de nuevo

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Decidí tatuarme en el brazo izquierdo un recordatorio personal sobre lo que para mí es importante: Panamá. Por eso en mi brazo dice «MCMLXXXIX. Prohibido olvidar».

Y [nunca] vivieron felices para siempre

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Por tratar de justificarnos a nosotros mismos la conducta de nuestra pareja a veces llegamos a perdonar lo imperdonable «en nombre del amor» y hemos romantizado conductas sumamente peligrosas. En esta sociedad, donde no nos enseñan a amar bien, también nos hacen creer que cuando «el amor no es suficiente» y terminamos una relación, somos un fracaso.

Eurosplanning (o cuando los europeos me explican cosas)

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

“Por más que a veces pensemos que ya amaneció tras la larga noche de 500 años, hay quienes sutilmente nos quieren clavar su sabiduría solidaria, explicándonos cómo ver y vivir nuestro mundo”.

Querido(a) peregrino(a) que te diriges a la Jornada Mundial de la Juventud…

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Que $14 mil dólares en una alfombra para recibir al Papa, que $18 mil para seis perros, que $1 millón y medio en barras metálicas, que $12 millones en una tarima, que $245 mil en alquiler de vehículos, que $7.7 millones en seguridad que incluye armas, que casi $1 millón en habitaciones de hotel de lujo para «invitados especiales», que $145 mil en tarjetas inteligentes para vehículos, y así nos vamos sumando cada día con nuevas licitaciones para la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá.

El #25N en Panamá (o cuando nos desmovilizamos)

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

El #25N no es un día de celebración, mucho menos un festival, sino un día de emputamiento donde nos levantamos por la reivindicación y vindicación de nuestros derechos. El verdadero cabreo y la verdadera indignación no te la enseñan en espacios cerrados.

Redimir a Lucifer

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Lucifer (el primer gran agnóstico de la eternidad), en realidad no fue condenado por ser malo sino por rebelarse ante una figura fascista y totalitaria.

La nagua no es un disfraz

Por CORINA RUEDA BORRERO | SILAMPA COLORA’

Cuando se usa como pretexto de disfraz la identidad de un grupo minoritario es realmente ofensivo porque al final lo que se quiere decir es que la identidad de otras personas es irreal.