¿Qué habría hecho Rubén Darío con el calor de mayo josefino?

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | CUANDO LAS PALABRAS SE PONEN DE PIE

“Los representantes en los puestos de poder utilizan el Teatro Nacional de Costa Rica solo para ciertos ‘figurones’. ¿Y el resto? Pues que se apañe en el horno de la antigua aduana en pleno infierno de mayo”.

El soldado paraguayo y su infierno verde

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | CUANDO LAS PALABRAS SE PONEN DE PIE

“Me levanté del sueño con una especie de sobresalto, recordé la guerra donde yo era soldado y pensé en José Marín Cañas, en por qué había descrito ese infierno verde con tal maestría y precisión”.

Yolanda, o la reina de belleza (II)

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | CUANDO LAS PALABRAS SE PONEN DE PIE

Las dos mujeres que intelectualmente más he admirado en la vida coincidieron en 1933 en un concurso de belleza. Yolanda Oreamuno no es un mito, tampoco el personaje de una novela de Sergio Ramírez.

Yolanda, o la belleza como esqueleto del pensamiento (I)

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | CUANDO LAS PALABRAS SE PONEN DE PIE

“Yolanda Oreamuno se adelantó a su propio tiempo y logró una madurez estilística que todavía no ha sido alcanzada por ningún escritor o escritora costarricense”.

Falso documental: un viaje a la memoria

Por ALEJANDRO GARCÍA | CUADERNOS DE SAN JOSÉ

«Solemos pensar que una canción es buena si habla de nosotros. Debe ser que todas las vidas se parecen».

«El elefante birmano» y un encuentro en el bar Bulevar

Por FRANCISCO ALEJANDRO MÉNDEZ | EL PULPO ZURDO

“La vida diaria no es literatura sino la cruda realidad de ese amor-odio que se vive en ciertas esferas social-geográficas como la de aquellos dos países a ambos lados del río San Juan. El relato de Uriel Quesada ficcionaliza un mundo posible entre realidades imposibles”.

Cuando Yolanda Oreamuno conoció a Charlie Harper

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ

“A veces ni siquiera el talento de un prodigio basta para convencer al mundo de exorcizar sus vicios, pero creo que un buen punto para empezar sería darle a Yolanda Oreamuno lo que siempre ha merecido: lectores”.