Redimir a Lucifer

Corina Rueda Borrero_ Perfil Casi literalCon la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a la vuelta de la esquina —la reunión más grande de cristianos que se realiza en el mundo y que en esta ocasión utiliza mis impuestos, infraestructura y país—, muchos comentarios han surgido sobre ella, tanto a favor como en contra, pero una de las propuestas más interesantes que he visto es la de una jornada paralela: la Jornada Luceiferiana de la Juventud (JLJ), que tiene hasta redes sociales de promoción y, más allá de lo que puede ser cierto o no, la organización de este evento alternativo me ha producido unos cuestionamientos severos sobre la forma en que concebimos la figura de Lucifer, mejor conocido dentro de la tradición católica como el diablo. Creo que la imagen que tenemos de él no hace justicia a lo que ocurrió.

Tradicionalmente se ha entendido a Lucifer como un ser terrible que se encarga de tentar a los humanos para luego castigarlos eternamente en las llamas del infierno, pero he aquí donde surgen miles de contradicciones; y es que Lucifer, antes de ser conocido como el Señor del Inframundo, fue un ángel, un hijo de Dios y, de todos, su hijo más querido. Es decir que, como tal, su existencia está fundada en la creación de Dios y, por supuesto, los cristianos no me van a dejar mentir diciendo que en teoría toda la obra de Dios es perfecta, e incluso, que Dios tiene un propósito para todos.

La historia que viene ahora ustedes ya la conocen: Lucifer, el hijo favorito de Dios, se rebela contra él y por ese acto es condenado a descender al infierno (el cual también es obra divina) para castigar a los pecadores por toda la eternidad, pero aquí yo veo que hay gato encerrado porque ¿qué tiene de malo rebelarse? ¿Por qué la «obediencia ciega» es una virtud? Y es que Lucifer se cuestionó la autoridad de Dios y la obediencia ciega hacia alguien que quería controlar la vida de todos por toda la eternidad.

Desde donde yo lo veo, Lucifer en realidad no fue castigado por ser malo, sino por no estar de acuerdo ante una figura que para él representaba el fascismo, es decir, no quería ser estandarizado y obligado a hacer todo lo que en teoría fue llamado a hacer y cuestionó la autoridad creadora de Dios porque existir también significa libertad. Lucifer fue el primer rebelde de nuestros tiempos, un revolucionario y disidente que por primera vez decidió decir que no a quien, en teoría, se debe obedecer sin objeciones.

Además, si Dios ha creado todo con un propósito entonces debemos entender que hasta Lucifer fue creado con capacidad de cuestionarse y de dudar sobre lo que era presentado como correcto, siendo su padre Dios, en este caso, lo correcto e inmaculado, por lo que su propia creación también es parte de lo que debe caracterizarnos como humanos, como seres que buscan la verdad. De hecho, creo que es hasta prudente cuestionarse si Lucifer en realidad fue enviado al infierno, pero más allá de eso, ¿quién creó el infierno? En teoría fue Dios quien lo creó, por lo que, en todo caso, si Lucifer fue castigado y condenado a él, no lo hace más que un administrador de propiedad y no el amo y señor del sufrimiento, como lo han querido mostrar.

Talvez si lo analizamos, Lucifer fue hasta el primer gran agnóstico de la historia porque aun conociendo a Dios decidió no creer en él y cuestionar su autoridad. Y si comparamos esto con nuestro entorno yo diría que deberíamos aspirar precisamente a eso: a ser como Lucifer y a no estar de acuerdo, reclamar, cuestionar, enfrentarnos contra lo que nos parece tiránico y contra nuestra libertad, por lo que yo en esta oportunidad redimo a Lucifer y su rebeldía.

No podemos seguir siendo obedientes solo porque «esté bien» serlo, ya que la aceptación de la supuesta autoridad es lo que nos tiene encadenados en este mundo repleto de desigualdades. Es importante seguir desatando las cadenas que se nos han heredado, incluyendo las cadenas de la religión y sus cánones, y preguntarnos qué tan malos son en realidad aquellos de quienes se nos han dicho que son malos, y qué tan cierto es que la curiosidad y la duda es lo que en realidad nos debe hacer libres. ¿Será entonces que la idea del castigo por la eternidad no solo es en realidad un mecanismo de control para desmovilizarnos? ¿Nos atreveremos a desobedecer a la tiranía como Lucifer?

¿Quién es Corina Rueda Borrero?

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4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Marco Bran dice:

    Sencillo y lógico enfoque. Muy bueno…

  2. OLIVER BRUCE dice:

    Wao… Siempre he sido un ciego creyente de Dios, pero esto abre ojos y deja mucho que pensar. Muy bueno e interesante.

  3. Pedro dice:

    Interesante pero lleno de inconsistencias y errores. El primero es que la JMJ en Panama usa de nuestros impuestos. La JMJ la pagan los peregrinos que asisten. Por eso es que pagan para asisitir. La infraestructura que está ofreciendo el gobierno lo hacen porque es su responsabilidad estatal, porque es visita de un jefe de estado y porque tienen que ofrecer los servicios basicos de emergencia, policia, seguridad y salubridad. Pero aun asi, eso, en manera de seguro, lo pagan los peregrinos. Si admito, que al final del dia, veremos cuanto costó la JMJ y cuanto contribuyó el gobierno. Lo que tambien es seguro es el beneficio económico enorme que va a recibir el pais, porque esos 200,000 peregrinos van a usar uber, taxis, comparán comida, iran a los lugares turisticos e iran de compras. Nadie pierde con la JMJ – es mas todos en el pais ganan.
    Segundo: Dios creó al angle Lucifer como angel; no como ser humano. Los ángeles no tienen libre voluntad – eso es una capacidad que solo tienen los seres humanos – por eso pregunto yo, ¿cómo es posible que Lucifer se reveló? ¿Será que al comienzo los ángeles si tenían la capacidad de rechazar a Dios? No se. Por lo que concluyo que todo esto (que si está en la Biblia, pero de una forma alegorica) es solamente eso: una alegoria. Lo que describes si es lo que enseña la Iglesia: Lucifer se revela, pero no como describes. Lucifer se revela porque rechaza la Gloria de Dios. Lucifer quiere ser Dios. Su castigo no es uno que impone Dios; su castigo es la consecuencia natural cuando uno rechaza a Dios; la separación de Dios.
    Tercero: El infierno no es creación al igual que la oscuridad no es creación. La oscuridad es la ausencia de luz (la luz es creada). El infierno es el estado de ser eternamente en ausencia de Dios. Pero Dios no creo el infierno – el infierno se crea automaticamente cuando alguien rechaza a Dios y como Dios existe, la ausencia de Dios existe también.
    Cuarto: Lucifer no ha podido ser agnósito (ni ateo tampoco). El agnóstico dice que no sabe – el agnóstico no se compromete. El ateo no cree. Lucifer cree en (y conoce muy bien a) Dios. Hacer preguntas no nos hace agnosticos. Nos hace curiosos y buscadores de la Verdad. Dios nos da la creatividad y el cerebro para que seamos “fecundos y nos multipliquemos” – eso quiere decir, “hagan preguntas, inventen cosas, mejoren el mundo…” Pero acepten que Dios es Dios – Amor, creatividad, Verdad, Luz y Paz.
    Quinto: La Iglesia (aunque históricamente quizas no fue asi) oficialmente no rechaza las preguntas, ni siquiera los desafíos a la autoridad de la Iglesia (tomando en cuenta que la Autoridad de la Iglesia es la Autoridad de Jesucristo). La misma Maria, a quien esta JMJ celebra con el lema, “He aqui la sierva del Señor…” cuestionó al Angel Gabriel: “¿Cómo es que esto va a ocurrir?” Me imagino que lo pregunta no como rebeldía, sino como honesta pregunta. Si de verdad buscamos la Verdad; Dios no nos va a rechazar porque hacemos preguntas.
    El problema es rechazar a Dios y Su Autoridad. El que lo rechaza, bueno, que acepte la consecuencia de estar fuera del alcance de Dios.
    Interesante que quieren dialogar y conversar…. pero todo dialogio se tiene que hacer partiendo de una premisa de la verdad. Si estan regando medias-verdades, de nada sirve el dialogo.

    Creo que toda esta iniciativa no es para dialogar, ni siquiera es un rechazo de Dios; es un rechazo de la Iglesia por personas que han sido heridas por la Iglesia. Triste que la Iglesia y algunos sacerdotes han herido a la gente – pero eso no quiere decir que Dios nos ha herido. Dios rechaza esas acciones criminales. Lucifer, el Diablo, el enemigo, no nos invita a dialogar – el Diablo nos divide, nos confunde y al final del dia, nos hiere, porque eso nos separa de Dios que es el que nos une, nos ofrece la Verdad y nos llena de Luz.
    Si no les gusta la idea (que creen que la Iglesia enseña) de Dios – estoy seguro que si creen en todo lo que es Bueno, Verdadero, Honorable, Justo, Bello y Amor. Eso es Dios.

  4. carlos posas dice:

    Me parece un recurso barato el buscar un tema tan polémico y abordarlo de una forma tan burda para generar tráfico de lectura. Creo que bien se pueden usar otros ejemplos de desobediencia más humanos si es que eso es lo que querías exponer y no usar un tema teológico que no viene al caso. Si nos ponemos muy “interesantes” hasta a Hitler podemos justificar de sus atrocidades.

    No se de donde muchos “intelectuales” han caído en el error de incluso atacar u ofender a quienes creen en Dios y a esa creencia como tal pensando que eso les hace más intelectuales. Eso es una forma de intolerancia, esa que tanto condenan cuando es en contra del movimiento feminista y LGTB.

    “¿Nos atreveríamos a cuestionar la tiranía como Lucifer?”… Por favor!!!!

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