Etiqueta: #MeToo

La inevitable decadencia del #MeToo

La inevitable decadencia del #MeToo

Por ANGÉLICA QUIÑONEZ | TINTA BLANCA

Muchas mujeres han usado la etiqueta #MeToo para ventilar malentendidos de pareja. Enmarcar una relación fallida como circunstancia de abuso es repugnante.

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#YoSíTeCreo, o un grillo frente al mar

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

Regresemos a la fábula del grillo. Hemos aprendido que las voces de las mujeres se interrumpen, se acallan, se desvalorizan, no hay cómo validarlas y carecen de autoridad. Ese mar que bulle por lo regular está liderado por voces de hombres que quieren evidencias, denuncias penales, sentencias validadas por otros hombres en el mejor de los casos.

#MeTooLiteraturaCA (capítulo Guatemala)

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

«Pareciera que los espacios literarios, artísticos y culturales centroamericanos no se están sintiendo cómodos con nombrar lo que antes eran secretos a voces: existen —y muchos— casos de acoso, agresiones y abuso sexual que no han sido denunciados y que este mundillo intelectual tiene sus propios predadores».

#MeToo. De la caminata final hasta la última cena

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | CUANDO LAS PALABRAS SE PONEN DE PIE

En su rol de testigos, la función de los cibernautas ante la noticia de un condenado moral consiste en escribir comentarios en chats y redes sociales e impartir sus criterios “éticos”. No son las víctimas ni los afectados directos, pero son llamados por la histeria colectiva y por la necesidad de participar en una vorágine de espíritu carnavalesco.

El hartazgo y la revolución femenina

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

Aristóteles describió la revolución como un cambio de una constitución existente. El diccionario menciona las palabras: cambio, giro, alboroto y vuelta en todas sus definiciones. Y es que el feminismo no es una «ola», como bien quieren hacernos creer.

La doctora Christine Ford y el movimiento #MeToo

Por MARIO RAMOS | NOTAS DE UN ÁGRAFO

La confirmación de Brett Kavanaugh como magistrado de la Corte Suprema de Justicia en Estados Unidos solo desacreditaría los logros del movimiento #MeToo y pondría en tela de juicio la credibilidad de las víctimas de acoso sexual.