Etiqueta: Gabriela Grajeda Arévalo

Cuando llega la Navidad pero no podemos tapar el sol con un dedo

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

A veces veo esas imágenes de mujeres ensangrentadas en Chile o esos niños que se quedaron sin nada en Alepo y pienso que no podemos pretender que la Nochebuena sea «una noche de paz y de amor»

Inmigrantes: testimonios de amor y humanidad

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

«Me llamo Elisa Palazzo, tengo 19 años y vengo de Turín, al norte de Italia. Me mudé a Panamá en 2015 por la crisis económica de mi país. Mis padres ya no tenían trabajo y quisie-ron mudarse para que mi hermano y yo tuviéramos la oportunidad de ir a la universidad».

Versalles y los inodoros de Luis XIV

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

En Francia se inventaron los perfumes para tapar la peste que emergía de entre las faldas suntuosas, las pelucas altas y las esquinas que relucían entre el oro y la mierda.

En una carta que Madame de Orleáns —cuñada de Luis XIV— envió a su familia se quejó de la falta de letrinas en el palacio: «Debes ser muy feliz de ir a cagar cuando quieres. Aquí me veo obligada a aguantar hasta la noche. Tengo la desgracia de vivir sola, y por lo tanto la pena de cagar afuera, lo que me enoja, porque me gusta cagar cómoda y no cago bien cuando mi culo no está cómodo. Lo mismo, todos nos ven cagando…»

Intercambio de libros gratuitos: un sueño hecho realidad

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

Un pueblo ignorante es manipulable, un pueblo que no lee vota por ladrones o vende su voto. Pero la lectura ayuda a crear criterios, a erigir pensamientos críticos que cambian el destino de las naciones.

Hablemos de los sueldos con los que ya nadie puede vivir

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

En Centroamérica miles de postulantes deben aceptar plazas laborales perversas que los dejan sin vida, sin oportunidades, sin tiempo de hacer otras cosas, sin capacitación, sin prestaciones de ley, sin tiempo para compartir con la familia o ejecutar otros proyectos, con horarios extremos, con ambientes laborales tóxicos y desagradables y con sueldos extremadamente bajos.

Guatemala: instantáneas de un país podrido

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

«Ademàs de ser un país pobre y miserable, violento, negligente y retrasado, Guatemala está compuesto por un núcleo social vacío, homofóbico, misógino y machista que se dedica a juzgar al prójimo desde su moralidad».

El regreso de El Rey León: una bazofia colosal

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

«Explicar lo que sentimos en 1994 quienes vimos El Rey León no tiene nada que ver con esta nueva adaptación de 2019. Y me entristece sea esta la que recuerden mis hijos».

La Cuba que no te cuentan en los libros

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

Por más que te lo cuenten, uno no logra imaginarse la realidad de los lugares en los que no ha estado y uno no se imagina lo bello que es Cuba.

Estados Unidos, la hipócrita fábrica de héroes (primera parte)

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

«A la fecha no se ha visto ninguna película con la cara de Ben Affleck o Brad Pitt acompañada de la música de John Williams que ilustre «el heroísmo» de lanzar dos bombas atómicas — una de uranio llamada Little boy y otra de plutonio llamada Fat Man— que asesinan instantáneamente a más de 100 mil civiles».

No sea cerdo

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

De nada sirve una ciudad moderna como la de Panamá —con esos edificios imponentes y esos centros comerciales nuevos, con sus parqueos llenos de carros del año— si cuando se pisa el suelo es un chiquero.