Volver a la poesía cuando todo es una mierda

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

El pueblo de Guatemala elegirá mañana otro presidente con tachas (como le decimos al hecho de tener cadáveres en el closet, bajo la alfombra o en el jardín).

Entonces, sin optimismo, vuelvo a poesía.

Roque Estrada entre amores, ausencias y demonios

Por LEO DE SOULAS | LA HECATOMBE

“¿Por qué hay hombres que se enamoran de otros hombres? ¿De verdad importa esa pregunta? En realidad solo debería importar si nos ayudara a comprender la compleja conducta humana, ensanchar nuestros límites respecto al amor y liberarnos de nuestros propios complejos y prejuicios”.

Poesía entre frivolidades

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

“Hay egos frívolos como los de los artistas, académicos e intelectuales que se duelen de cuando en cuando por no ser tan adorados, amados, reconocidos, lamidos en sus llagas y en sus círculos pequeños y aglutinados con licor, fiesta y condescendencias falsas”.

A orillas del fuego, de Negma Coy

Por ALEJANDRA SOLÓRZANO

“Tengo en mi mano un frasquito de agua florida que la poeta kaqchikel Negma Coy me dejó a su paso por el Festival Internacional de Poesía de Costa Rica. Tengo en mis manos su libro. Ambos objetos en sustancias diferentes, son para curar”.

Reescribir desde cero (un artículo de Julie Franco acerca de Joss Pinto)

“Es momento de observar para caer en la cuenta que la modernidad es el mayor paso que la humanidad ha dado para procrear objetos —no uno, dos o tres, sino miles— con el apuro de descubrir y rescatar una identidad olvidada por las preguntas trascendentales que talvez no definan al ser, pero le dan un sustento que valida y validará la búsqueda real de la libertad”.

Situar la ternura en un país violentado

Por DIANA VÁSQUEZ REYNA

«Soy Manuel Gabriel Tzoc Bucup, de 35 años de edad, nací en San Andrés Xecul, Totonicapán y crecí en la ciudad de Guatemala. Soy poeta y artista visual de tiempo completo».

Oficio de genitalia

Por DULCINEA GRAMAJO

“El poeta interroga los excesos para encontrar una suerte de vitalidad dentro de una sociedad convulsa que puede ubicarse en la periferia de cualquier ciudad moderna, habitada por animales nocturnos esperando cazar o ser cazados”.