Autor: Michelle Juárez

Último silencio

Último silencio_ Casi literal

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

Sé que escribir Último silencio fue un ejercicio catártico porque editarlo y publicarlo también lo fue. A final, Ronald, ¿ambos habremos logrado exorcizar nuestros demonios?

Anuncios

Perdóname porque abusaste de mí

Perdóname porque abusaste de mí_ Casi literal

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

Pido perdón en nombre de las instigadoras que se ponen al tiro y luego se quejan, como aquellas que al usar minifalda le gritan a los hombres: «¡Me urge que me violes!» Perdón por provocar que abuses de mí.

COVIaDolorosa-19

COVIaDolorosa-19_ Casi literal

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

Frente a la frustración, la decepción y la cancelación de todos nuestros planes de Semana Santa, se vale ser un poquito menos pesimistas y dar gracias.

La miedósfera

La miedósfera_ Casi literal

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

La comanda fue lapidaria: NO SE PUEDE ENTRAR NI SALIR DEL TERRITORIO. Pero como por emprendedores e ingeniosos los salarruereños no se quedan chiquitos, Edgardo, bien visionario, encontró un punto ciego en la frontera con Chapinlandia.

Ceniza eres

Ceniza eres_ Casi literal

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

¿Qué los perturba? Nada. Alienados despiertan, comen, cagan y se arrullan como si todos los martes fueran de carnaval, todos los miércoles fueran de ceniza, todos los viernes fueran de dolores, los sábados fueran de gloria y todos los domingos fueran de resurrección a la vida eterna que muere el lunes rutinario.

Mujer fragmentada

La mujer fragmentada_ Casi literal

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

Hay esfuerzos de 24 quilates llevados a cabo por mujeres de 48 quilates que tienen como resultado proezas de 96 quilates para abordar tragedias de 192 quilates. Tragedias palpitantes como el asesinato, la violación, el abuso de poder, el acoso, la estigmatización y el descrédito al que se enfrentan nueve de cada diez mujeres en Centroamérica.

Los muertos también escriben

Los muertos también escriben

Por MICHELLE JUÁREZ | TIEMPO PERDIDO

Centroamérica está muerta. Centroamérica está podrida. Centroamérica está marchita. Llora su viuda ultrajada, rota, miserable. Sus hijos con la mirada vacía son enemigos mutuos que no saben más que alienarse entre sustancias, entre instintos, sangre y risitas cínicas.