Marxismo neoliberal, o nadie sabe para quién trabaja

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La Escuela de Frankfurt, cuya máxima aspiración fué replantear los modelos teóricos que servían de base a la sociología, dedicó sus primeros esfuerzos a crear una conexión entre psicoanálisis y marxismo para integrar individuo y sociedad. El paso siguiente era la conformación de una teoría económica que vinculase política, ciencia técnica y entorno cultural. Sin embargo, tanto las situaciones que enfrentaron los miembros (exilio, persecución política y el suicidio de Walter Benjamin) del Instituto de Investigación Social como la negativa de posibilidad de afirmar una teoría social con que partió Horkheimer en su célebre ensayo “Teoría tradicional y teoría crítica”, llevó poco a  poco a quienes conformaron dicha escuela a concentrarse en problemas específicos, ya de teoría política o crítica de la cultura, que terminaron por alejarlos del objetivo inicial.

Hoy, después de casi  ochenta años, podemos  decir que las teorías económicas de la escuela de Frankfurt, lejos de encontrar posibilidades emancipatorias para los trabajadores, llegó a conclusiones que no sólo los alejaron del marxismo a través del pesimismo teórico, sino que perjudicaron el desarrollo del mismo en naciones que estaban menos informadas.

a)      La interpretación pesimista de Horkheimer

Si bien el Instituto de Investigación Social proclamaba continuar la investigación y la crítica social desde las teorías del marxismo, la interpretación que Max Horkheimer realizó sobre algunas de las ideas fundamentales de la teoría del capital y el trabajo, sumadas al concepto de “Capitalismo de estado”, efectuado por Friederich Pollock, tuvo sus particularidades.

Ya desde la publicación de su célebre ensayo, Horkheimer presenta el nexo entre ciencia técnica y desarrollo industrial como un peligro para la libertad del pensamiento, señalando a los científicos burgueses de ser un reflejo del “mecanismo social” cuyas teorías pierden conexión con la realidad.

Es al asumir que la producción industrial se equipara con las “fuerzas productivas” enunciadas por Marx, donde la escuela de Frankfurt se desvía del marxismo, así, el modo de producción se convierte en un proceso puramente “mecánico”, independiente del capitalismo. Todo el problema se reduce a localizar los factores que dificulten el desarrollo del proceso de producción: la propiedad privada y las condiciones de la valorización del capital en una economía de mercado.

b)     Del socialismo al capitalismo de Estado

En 1929 Friedrich Pollock describió el desarrollo de la economía soviética en términos de “Capitalismo de Estado”, criticando la continuidad de la gestión de la producción de tipo capitalista que ocurría en el Estado Soviético, que bajo los designios de una economía planificada estatalmente, hacía concesiones al capital privado.

Según Pollock, un auténtico capitalismo de estado, establecería un nuevo orden, pues haría desaparecer la búsqueda de la ganancia, pues la forma de ascender en jerarquías sociales ocurriría mediante vínculos políticos, y al enlazar la empresa privada y jerarquías militares mediante la burocracia estatal, creaba puestos de trabajo entre los empleados públicos, permitiendo un desarrollo sostenido, aunque al costo de imponer la necesidad de guerra permanente. Más tarde, entre 1932 y 1941, Pollock desarrolla una comparación entre el capitalismo de estado que busca la estabilidad mediante la planificación estatal y el capitalismo monopolista que pasa por la economía del “dejar hacer”.

Esta interpretación expresa una actitud afirmativa con respecto a la producción industrial como modo de producción que genera las condiciones para la abolición del capitalismo y constituiría los cimientos del socialismo. El socialismo visto de ésta forma es simplemente una nueva manera de administrar políticamente, y de regular económicamente, el mismo modo industrial de producción al que el capitalismo dio origen. Proclamándolo como un modo de distribución social no sólo más justo, sino más adecuado a la producción industrial.

El Socialismo Fabiano implementado en Inglaterra es uno de los resultados de éstas teorías que procuraban cambios administrativos progresivos para la correcta distribución de la riqueza. Sin habérselo propuesto, también la escuela de Frankfurt proveyó así al liberalismo de una nueva teoría de distribución que más tarde sería llamada keynesianismo y Estado de Bienestar, cuya propuesta se concentra en la intervención del Estado sobre el flujo interno de capital para impulsar la generación de bienes.

c)      Crisis y cultura

En 1942, Franz Neumann publica la primera parte de su libro Behemot: Estructura y Práctica del Nacional Socialismo; con el que busca describir detalladamente la forma en que funcionaba el fascismo. Aunque el título de la obra hace referencia a un libro homónimo de Hobbes publicado en 1679, ambos hacen referencia a un monstruo mitológico hebreo que, tal como Leviatán, viven desde el origen de la historia y deben enfrentarse con el fin de la historia. Si Leviatán es visto como un símbolo del capitalismo inglés, Behemot, es visto por Hobbes como un estado ilegítimo, sin orden, que Neumann procura  identificar como el III Reich.

Neuman expone así el componente jurídico que enlaza la economía a los intereses políticos, provocando una crisis interna de la escuela de Frankfurt, que se volcaría a hacer una revisión de las teorías anteriormente trabajadas por Horkheimer acerca de las funciones de la ciencia en el acontencer social, y  las de la cultura, expuestas por Theodor Adorno y Walter Benjamin.

Varios autores pertenecientes al Instituto de Investigaciones Sociales contribuyen a generar la discusión acerca de los mecanismos mediantes los cuales se instaura un poder autoritario. Así Theodor Adorno con su libro Epistemología y Ciencias Sociales y Herberth Marcuse con La lucha contra el liberalismo en la concepción totalitaria del Estado. Ambos autores hacen énfasis en el uso que hace el capitalismo mercantil de los valores culturales y alertan sobre un posible desarrollo encaminado hacia la regulación de los medios de comunicación.

Naturalmente, la historia habría de darles la razón. Porque tras el optimismo con que éstos autores contemplaban el desarrollo de los medios masivos de comunicación, viendo en ellos un tipo de mecanismo que podía dirigirse a la liberación de la conciencia de las masas proletarias, siguió un desarrollo apabullante en dirección inversa. Contra la teoría de que las relaciones de dominación social se volverían obsoletas ante el crecimiento industrial, surge una industria de comunicación masiva capaz de sostener los mecanismos tradicionales de dominación mediante la manipulación de los valores culturales.

Efectivamente, la derrota militar de los regímenes autoritarios no llegó nunca, pues éstos adoptaron mecanismos más sutiles. Los presagios más pesimistas de Francois Lyotard, que preveía una privatización del lenguaje mismo, impidiendo de esta forma el diálogo con el poder, resultaron confirmados con la instauración de los medios electrónicos y la creciente regulación electrónica del dinero. Condiciones ante las cuales las teorías clásicas tanto socialistas como liberales fracasan, confirmando la teoría original de Marx en la cual la riqueza real sería reemplazada por posiciones de poder.


Plural: 4 comentarios en “Marxismo neoliberal, o nadie sabe para quién trabaja”

  1. Sino me equivoco o corrígeme, estas diciendo que el Neoliberalismo tiene sus bases en el Marxismo… que en realidad el neoliberalismo es un socialismo «globalizado» por así decir… bueno y que nadie sabe para quien trabaja, en fin… no te quito la razón la social-democracia o liberalismo de izquierda es la estafeta neosocialista que ahora se le llama amablemente en su aplicación «neoliberalismo»…

    1. Exactamente así, no. solo decía que una parte del neoliberalismo se fundamenta en una mala interpretación del marxismo, una que niega las posibilidades de cambiar la forma de «producir valor». Contentándose nada más con mejorar la distribución de la riqueza. Con políticas de subvención estatal que sirven para «sostener a la pobreza» mientras que «las masas productivas» sigan siendo utilizadas, no solo como productor de bienes, sino también como palanca política.
      Lo de «nadie sabe para quien trabaja» era una ironía. Porque los iniciadores de la escuela de Frankfurt pretendían difundir el marxismo.

      1. Te entiendo lo de la ironía, la escuela de Frankfurt se inicio con ideas socialistas/comunistas en esencia marxismo, que luego se dedico a borrar, pero por otro lado, no creo que sea mala interpretación del marxismo, porque la pregunta es: ¿cuál es la interpretación correcta del marxismo?, al ser Marx alguien que no se «dedico» a darle una base científica a sus postulados, mas bien fue histórica (su afamada lucha de clases), bueno y la «historia» que el conocía y aceptaba estaba llena de sesgos y omisiones intencionales como dicen los revisionistas y algunos biografos, pero no entro en detalle, solo digo que interpretar a Marx es ambiguo (al sabor del lector, y como serán muchos lectores, quien tendrá la razón, o quien de «verdad entendió a Marx» en fin..difícil), es ahí cuando piensas ¿tienen sentido las soluciones que propuso? (pero eso es otra historia),.. pero bueno respecto al tema el mal llamado neoliberalismo (con interpretaciones correctas o incorrectas), es otro intento de las economías mixtas (porque eso si es «una economía mixta»), que bien le podes llamar «neoliberalismo» o «neosocialismo», como querrás ponerle, que al final siempre estarías en lo correcto…es una perspectiva… pero en lo personal las economías mixtas siempre me han parecido un desastre.. pero al fin…

      2. ¿Y quien tiene la correcta interpretación del Marxismo?… porque hasta el momento, parece que ninguno ha entendido a Marx,.. porque sera..

        Si el Neoliberalismo es una oposición a las posturas Liberales (porque valla que lo es), entonces no deja de ser un neosocialismo o «una interpretacion de las teorias marxistas», bueno y seguimos descubriendo que el marxismo sea cual sea el modo de aplicacion es contraproducente… y jamas de los jamases el neoliberalismo se puede interpretar como capitalismo…. pero bueno eso es en honor a la verdad., ya lo habían dicho otros pensadores…

        Miremos los conceptos simples:

        1. La economía neoliberal «necesita» de una política económica moderna con la intervención del estado.

        2. El Socialismo es la centralización de la administración económica mediante el Estado.

        Conceptos muy parecidos (la misma shit)… casualidad o la misma mierda…pero bueno… y salud, porque no se sabe para quien se trabaja…

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