Un regalo para una centenaria_ Casi literal

Un regalo para una centenaria: documental nicaragüense de Yamil Rodríguez

Por KARLY GAITÁN MORALES | LA VENTANA DISCRETA

Este filme, merecedor del premio Ícaro al Mejor Cortometraje Documental Centroamericano en 2018, por primera vez se exhibe abierto en la web en un reestreno exclusivo para la revista (Casi) literal

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Karly Gaitán Morales_ perfil Casi literalMientras se encontraba finalizando sus estudios de maestría en Artes de Dirección de Cine Documental en Hungría, el cineasta nicaragüense Yamil Rodríguez Valverde realizó este cortometraje como su trabajo de tesis, que había iniciado como un homenaje a su abuela materna, Gloria Almanza, en su cumpleaños número 100. En una entrevista ha expresado que la película resultó necesaria durante el cuarto semestre para explicar la forma en que él, a la distancia, buscaba un regalo para ella. «La tenía en pensamientos y hacía líneas paralelas o diagonales entre su vida y la mía en temas universales del amor, la familia, la identidad, la humanidad», recuerda.

El recorrido es un viaje intimista por la vida de esta persona, quien, a través de videollamadas con su nieto, va contando episodios de su vida; y él, a modo de plática sencilla y cariñosa, la entrevista y obtiene de ella informaciones que datan de su juventud hace más de 80 años. Se puede ver que a ambos les acerca una relación muy fuerte de estima y respeto mutuo y mientras conversan, cada uno detrás de su dispositivo y a un poco más de diez mil kilómetros de distancia, expresan sus afectos.

La película se ilustra con imágenes de videos familiares y momentos de la vida de Yamil en Europa. Cuando Gloria cumplió 99 años en 2016 Yamil había llegado de sorpresa a Nicaragua y mientras se encontraba reunida la familia para un almuerzo de celebración él se apareció de pronto a esa hora en la casa ofreciendo una gran emoción no solo a ella sino al resto de los familiares que festejaban porque nadie de la familia era cómplice de su aventura.

A la vez se narra la vida del autor como estudiante extranjero en Budapest, quien tenía una relación sentimental con una compañera de estudios proveniente de Asia Central, Gulzat Matisakova, y él cuenta a su abuela en off y en primera persona cómo es la vida de un becario en Hungría. Como ambos cineastas son extranjeros dedican su tiempo libre para conocer ese país y Europa, viajan en trenes a otras ciudades, montañas y pueblos antiguos y justo el día del cumpleaños 100 de Gloria Almanza buscan un regalo para ella en una tienda de licores y souvenires, donde encuentran una botella de un licor húngaro que data de 100 años: el Pálinka.Yamil la compra y le explica al dependiente en un rústico inglés que la bebida tiene la misma edad de su abuela y que la ha comprado para ella. No había duda: ese era el regalo perfecto. Este hombre detrás de su mostrador no le entiende a su inglés  o no habla inglés del todo— y reacciona confuso y distante ante la sorpresa del cineasta, que ha encontrado algo ideal para Gloria. Como ella misma le ha narrado en una videollamada, de su época disfrutaba de la alergía, de las fiestas, la unidad familiar y de las bebidas con alcohol para compartir con amigos en los cumpleaños y otros festejos. Algún día podrá probar por primera vez en su vida esta bebida húngara, pues «muy pronto» Yamil se la llevaría en un viaje de vacaciones a Nicaragua.

La película resulta conmovedora cuando al final, en una nota de epílogo, sabemos que Gloria muere y debido a compromisos con la universidad Yamil no puede regresar a Nicaragua para su entierro —ya ella le había advertido en una videollamada, según se ve en el filme, que no llegara y que no interrumpiera sus estudios ni gastara dinero por ninguna emergencia, que ella lo estaría esperando a su regreso después de sus estudios de cine—. El director se entristece enormemente por no haber podido concluir antes la película y por no poder ver a Gloria nunca más. Sobre este desencuentro explica en una entrevista: «Quise viajar a Nicaragua en abril de 2017, durante los días de celebración de los 100 años de mi abuela. Asistiría parte de la familia que dejó Nicaragua durante la guerra en los ochenta y que llegarían por primera vez desde entonces. Iba a haber «casa llena», llena de gente y llena de emociones. Mis tutores no me dejaron moverme de Budapest, dijeron que en fase final de tesis no lo permitirían. Estaba furioso y bloqueado. Continué mi película en base a enojo. Tuve discusiones fuertes con mis tutores, solo quería continuar la película, graduarme y empezar un nuevo capítulo de mi vida».

Estos sentimientos nacieron cuando Yamil recibió la noticia en septiembre de 2017 del fallecimiento de Gloria, pero su muerte lo motivó a finalizar este filme, que ya se vaticinaba de contenido trágico; primero, porque los temas familiares en los ejercicios de cine estaban prohibidos en la maestría y eso atrasó el proceso de producción y por la edad avanzada de su abuela. El proyecto tuvo que guardarse un tiempo porque en una primera propuesta no fue aceptado como tesis. «En el engavetamiento entre el tiempo que filmé y que finalmente pude hacer la película nunca corregí unos detalles de los subtítulos y nunca la envié a mi abuela para que la viera. Cuando murió, envié la versión no corregida a mi familia en Nicaragua y la compartieron en el funeral». Fue hasta ocurrida la muerte de Gloria que el tema de tesis fue aprobado y Yamil Rodríguez pudo dedicarse a finalizar el filme en las primeras semanas del luto, conmovido por el hecho de que su abuela ni vio el documental ni probó el licor.

Gloria Almanza cumplió 100 años el 7 de abril de 2017 y falleció el 19 de septiembre del mismo año.

Al regresar a Nicaragua en 2019, Yamil vive el pesar de no haber podido entregar la botella de la Pálinka centenaria para una centenaria, pero visitó el país para recoger un premio centroamericano de cine obtenido en 2018 y dedicarle este documental. El director de este filme estudió su maestría gracias a una beca completa apoyada por el convenio de tres universidades, fundación Erasmus+ y la Comisión de Educación de la Unión Europea. Es hasta ahora el primer nicaragüense que estudia en ese proyecto internacional en un curso seccionado de un semestre en un país distinto (Portugal, Hungría, Bélgica y Alemania) hasta ajustar los dos años, con grupos de estudiantes provinientes de América Latina, Asia, África y Europa.

Sobre los resultados y debido a los recorridos que continúa haciendo el filme por el mundo (no en vano inicia con un viaje en un tren y dos viajeros de mochilas que preguntan por direcciones) el cineasta hace unas últimas reflexiones sobre cómo unas circunstancias complicadas pueden desembocar en consecuencias positivas: «Hasta entonces comprendí que aparte de la escuela de cine, la tesis de graduación y el ego de un artista por realizar una obra de la cual se siente orgulloso, Un regalo para una centenaria significó una de las últimas pláticas con mi abuela. Su esencia, sus gestos, su risa, su amor, su sabiduría y sus consejos. Todo eso estaba encapsulado ahí. Fue nuestro momento íntimo y público para compartir visiones de la vida y nuestras emociones. Fue simplemente la documentación de cómo solíamos relacionarnos. Hasta entonces comprendí la insistencia y terquedad de mis tutores y agradecí que lo hicieran así. De no haber sido provocada esta crisis de emociones, la película nunca hubiese registrado esa ingenuidad tan puramente contradictoria».

A la fecha en que se publica este artículo Yamil Rodríguez desarrolla un proyecto cinematográfico que divide su residencia entre Berlín (Alemania) y Estambul (Turquía).

El cineasta director de este documental tuvo la cortesía de compartirlo con los lectores de (Casi) literal y se puede ver aquí.

FICHA TÉCNICA

Realización, guion, locución en estudio, edición y producción: Yamil Rodríguez Valverde. Género: Documental. Duración: 23 minutos. Formato: Color, video digital HD. Idioma: Español, inglés, húngaro. Fotografía: Yamil Rodríguez Valverde, Gulzat Matisakova (cámara adicional, Hungría), Francisco Romero Valverde (cámara adicional, Nicaragua). Sonido directo: Yamil Rodríguez Valverde, Gulzat Matisakova, Francisco Romero Valverde. Mezcla de sonido y colorización: 4Cut Studio (Budapest). Música: Canción de abril, por Gloria María Almanza Mora, Nicaragua, Nicaragüita, por Carlos Mejía Godoy, Cantos de garganta. Concierto en vivo en Viena, por Sainkho Namtchylak. Producción general: Yamil Rodríguez Valverde; Tamás Almási y Áttila Kékesi (SZFE Universidad de Teatro y Artes Fílmicas, Budapest, Hungría). Producción de campo: Yamil Rodríguez Valverde, Guzlat Matisakova (Hungría); Yamel Valverde Almanza y Francisco Romero Valverde (Nicaragua). Producción: Rascapaila Films, Doc Nomads: Consorcio integrado por Universidade Lusófona de Humanidades e Tecnologias (Lisboa, Portugal), University of Theatre and Film Arts. SZFE (Budapest, Hungría), LUCA School of Arts (Bruselas, Bélgica), Erasmus+, EACEA. Año de producción: 2017. Fecha de estreno: 10 de septiembre de 2018 en el marco del Festival Internacional de Cine Ícaro, Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra, Managua. Nacionalidad: Hungría, Nicaragua. Observaciones: Merecedor del premio al Mejor Cortometraje Documental Centroamericano en el Festival Internacional de Cine Ícaro en Guatemala en 2018. Ha obtenido selecciones oficiales y participaciones en festivales de cine en Rumania, Holanda (Amsterdam y Rotterdam), Chile, Estados Unidos, Kyrgystan, Panamá, Colombia, Austria y Alemania.

¿Quién es Karly Gaitán Morales?

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