Etiqueta: Pandemia

Castigada y sin recreo

Castigada y sin recreo_ Casi literal

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

«Pero aquí estoy, castigada y sin recreo porque siempre hay uno que decidió no hacer caso y que sale todos los días en plena pandemia a ver qué hay. ¿A cuántos de ustedes no les pasa lo mismo?».

¿Dónde está la marea roja?

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

«Ningún corrupto o corrupta debería librarse de la justicia, pero si a uno le dan inmunidad, ¿qué otra cosa puede hacer, sino armar fiesta con cualquier desgracia nacional? (Si no, pregúntenle al gobierno de Panamá)».

Más verdades en lo fantástico que las ficticias «normalidad» y «nueva normalidad»

Terry Pratchett_ Nueva normalidad_ Casi literal

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

Nuestro teatro de la crueldad nacional es mucho más brutal cuando un presidente —paternalista y nada objetivo ni responsable con el trato a las más de mil muertes por COVID-19 que se reportarán cuando este artículo se publique— puede simplemente afirmar que ya es hora de comprender: «Solo tenemos dos caminos, o nos da o nos salvamos que nos dé».

Dos historias de una misma pandemia

Dos historias de una misma pandemia_ Casi literal

Por LISSETE E. LANUZA SÁENZ | LEER (LA VIDA)

Desde hospitales e insumos médicos hasta mascarillas, eucalipto y alcohol: todo a precios exorbitantes. En nuestros países, la pandemia resultó ser la licencia perfecta para lucrar a costillas del miedo y la desgracia.

Obsesiones involuntarias

Obsesiones involuntarias_ Casi literal

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | LA PALABRA CARMESÍ

Años atrás ya existían las novelas apocalípticas, los problemas migratorios, las irregularidades de las empresas agrícolas y la necesidad de volver los ojos hacia la naturaleza. No se confundan: nada de esto empezó con la pandemia.

La pedagogía de los pellizcos

La pedadogía de los pellizcos_ Casi literal

Por ELIZABETH JIMÉNEZ NÚÑEZ | LA PALABRA CARMESÍ

Me he ido acostumbrando a ser mamá y profesora. Ya no me importa si mi hijo se mece en la silla que no es mecedora, si destroza o no el lápiz de grafito. Ahora elijo mis batallas y pongo atención a otros detalles.