Nuestra persistente devoción al dolor

Por JAVIER PAYERAS | INTERZONAS

Nuestra imaginería sale a las calles. Andas de cucuruchos le dan color al duelo. La pesadilla de la muerte en hombros de los feligreses. Son siglos de la tradición de la plegaria y de la culpa que se define en lo más profundo de nosotros.

El país de la eterna somnolencia

Por LEO DE SOULAS | LA HECATOMBE

“La captura y el reclamo de candidatos fraudulentos en el extranjero solo confirma que este país es un narco Estado; mientras tanto se le permite la candidatura a la hija de un genocida y a un traficante de niños que se hace pasar por «humanista»; todo eso entre otro montón de la misma basura política que se recicla en Guatemala”.

La nueva forma de hacer política en Centroamérica

Por GABRIELA GRAJEDA ARÉVALO | DIVERGENCIAS

Cuando le pregunté qué pretendía lograr con su postulación a la presidencia de Guatemala, Gloria Álvarez respondió: «Primero, que la gente se cuestione por qué en mi país hay una ley arbitraria que dice 40 años. ¿Por qué 40? ¿Por qué no 85? ¿Por qué no 25? Y que la gente se empiece a cuestionar por qué siguen vigentes leyes como esta que no tienen ningún sentido».

Ley 5272, o la violencia hacia lo feminizado y lo diferente

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

En Guatemala existe una iniciativa de ley llamada «Ley para la protección de la vida y la familia (5272)», que intenta fijar en el imaginario y la legalidad una sola idea de sociedad respecto de «cómo deben ser» hombres y mujeres.

Las alcantarillas de nuestro mundo de cristal

Por LEO DE SOULAS | LA HECATOMBE

“¿A quién le importan los drogadictos, los alcohólicos, los homosexuales y los «débiles mentales», como suelen llamarlos las autoridades laicas y religiosas, principalmente si son pobres y han carecido de oportunidades en un país ingrato que trata a sus hijos más desfavorecidos como escoria?”

#MeTooLiteraturaCA (capítulo Guatemala)

Por NOE VÁSQUEZ REYNA | MALABARES & AMALGAMAS

“Pareciera que los espacios literarios, artísticos y culturales centroamericanos no se están sintiendo cómodos con nombrar lo que antes eran secretos a voces: existen —y muchos— casos de acoso, agresiones y abuso sexual que no han sido denunciados y que este mundillo intelectual tiene sus propios predadores”.